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CUÍDATE

Hoy, 24 de Julio, se celebra el Día Internacional del Autocuidado, y la elección de esta fecha no es gratuita, ya que refleja en cifras como uno de los objetivo principales de la medicina actual es el autocuidado del paciente las 24 horas del día, los 7 días a la semana (24/7), y la mejor forma de conseguirlo, es el empoderamiento del paciente en la toma de nuevos conocimientos y habilidades que le permitan llevar a cabo este autocuidado.

Con esta llamada a la acción y al cuidado de nuestra propia salud hecho a través de este tipo de maneras de concienciación, no solo pretende incidir en la idea de que el autocuidado es responsabilidad de cada uno de nosotros, sino que va más allá, con el autocuidado, cada uno de nosotros puede aumentar su calidad de vida y sumarle vida a los años que aumentamos con el aumento de esperanza de vida.  

En España, año tras año podemos observar el aumento de la esperanza de vida, debido a las mejoras en salud pública y atención sanitaria, pero también se ha podido observar como la adopción de determinados estilos de vida han provocado un aumento importante de las aparición de enfermedades crónicas tales como la diabetes tipo II, la Hipertensión arterial, la EPOC… Patologías que, en muchas ocasiones, son prevenibles llevando a cabo estilos de vida saludable.

Estas enfermedades son en la mayoría de los casos de inicio silente y de progresión lenta, y cuando llegan a hacerse visibles, ya precisan de un tratamiento que ayude a no agravar el estado de salud del paciente todavía más. Además, estás enfermedades conllevan una limitación en la calidad de vida de las personas afectadas y de las personas cuidadoras y son causa de mortalidad prematura y ocasionan efectos económicos importantes en las familias y en la sociedad.

Al tratarse de enfermedades crónicas en la mayoría de estos casos, cabe tener en cuenta, que estas acompañaran al paciente el resto de su vida, y por ello deberán mantenerlas lo más estables posibles para poder reducir las complicaciones y secuelas que se pueden producir. Ayudar la paciente a mejorar los conocimientos y las habilidades que estos tienen acerca de sus patologías y los factores de riesgo que hacen que empeoren, puede ayudarles a mejorar su calidad de vida y adaptar sus estilos de vida a su estado de salud. 

Para ello es necesario desarrollar iniciativas con la finalidad de que pacientes y personas cuidadoras dispongan del conocimiento suficiente de la enfermedad, ajustado a sus niveles de comprensión, incrementar sus habilidades en el manejo de la enfermedad, incidir en actitudes adecuadas para sobrellevarla, y conseguir la motivación necesaria para que se impliquen en su autocuidado, así como facilitarles las herramientas para que puedan adoptar las decisiones que, a su nivel y en cada momento, puedan ser las más favorables y les permitan protagonizar un papel mucho más activo en la gestión de su enfermedad, mejorando su autoestima y autosuficiencia.

Con las actuaciones dirigidas a la potencia del autocuidado y al aumento de la corresponsabilidad del paciente, se ha podido constatar en diferentes experiencias, que los ingresos hospitalarios de los pacientes crónicos se reducen, al igual que las complicaciones producidas por sus patologías; los niveles de autonomía se prolongan en el tiempo, aumenta la satisfacción de pacientes y profesionales, y en general, mejora la calidad de vida del paciente y de las personas cuidadoras.

Coincidiendo con esta celebración, la OMS presenta consejos para mejorar nuestra salud y pautas que muestran cómo los sistemas de salud pueden promover intervenciones de autocuidado y promover la salud y el bienestar para todos. Por ello recomiendan, para empezar, cuatro principios básicos:

  • Comer sano. Con una dieta sana y equilibrada sentamos las bases de una vida saludable y activa. La alimentación no solo es la primera necesidad del ser humano, sino que nos permite crecer sanamente y gozar de una buena salud física y mental.
  • Ser físicamente activo, para poder ser una persona ágil y funcional, capaz de enfrentar los quehaceres cotidianos y de valerse por sí misma de forma independiente y efectiva.
  • Evitar el alcohol y el tabaco, pues detrás del consumo y abuso de estos productos se encuentra el origen de todo tipo de enfermedades, como la miocardiopatía, la cirrosis o el cáncer de pulmón.
  • Dormir lo suficiente, para sentirse mejor y más productivo, controlar el estrés, mantener un estado de ánimo equilibrado y poder cumplir con las exigencias del día a día.

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