Mi Mayo del 2010… vuestro Mayo del 2015

Mi Mayo del 2010… vuestro Mayo del 2015

Como muchos sabéis hace unos años estuve exactamente en la misma situación que vosotros… me planteé la preparación del EIR de forma seria para conseguir mi plaza de enfermera residente.

Digo “seria” porque el mismo año que acabé la carrera decidí presentarme al EIR para “probar”, quería ver cómo era el examen, si de verdad era tan difícil, pesado e imposible, la verdad es que los rumores tienen algo de verdad…aunque se equivocan en algo fundamental, NO es IMPOSIBLE.

¿Y qué me llevó a prepararme el EIR…? Siempre comento que el motivo fundamental fue la VOCACIÓN; siempre había querido ser matrona, pero sin embargo, no fue el único motivo. La incertidumbre laboral por la que actualmente está pasando la enfermería ya lleva instaurada bastantes años, hace mucho tiempo que las promociones recién acabadas no tienen la oportunidad de trabajar ni siquiera los meses de verano y el éxodo a los países de la UE cada vez es mayor.

Mi experiencia profesional tras acabar la enfermería había sido escasa, el primer verano trabajé dos meses y mi bagaje por unas cuantas residencias de ancianos y un contrato de un año a media jornada en una residencia de enfermos mentales me hicieron aún más querer tener un futuro laboral mejor, en dónde pudiera ser reconocida, con horarios y carga de trabajos coherentes sin esa sensación de pensar… ¿y tanto esfuerzo y tanto estudio para esto?

La residencia se me presentó como una muy buena salida profesional, podría realizar lo que siempre había querido ser, tener un sueldo mensual con mis vacaciones a elegir (¡y en verano!), el tener acceso directo al doctorado y aumentar mi puntuación en bolsa de trabajo… todo ventajas… y ahora estaréis pensando ¿en serio que todo esto es tan bonito?, ¿dónde está la pega? Me encantaría deciros que el EIR es fácil, que con sólo empollarte las asignaturas de la carrera puedes coger plaza, que no es tan difícil y que además se ofertan muchísimas plazas… Siento bajaros a la tierra… El EIR es un examen difícil, ambiguo y muy largo (cada año aumentan las preguntas y el tiempo) por ello, la clave reside en ESTUDIAR, ESTUDIAR y ESTUDIAR, junto con CONFIANZA en uno mismo y TÉCNICA TEST.

Sé que es una frase típica y que estaréis hartas de oírla, pero es una verdad como un templo (os lo dice una que como vosotras estuvo preparándose el EIR) EL TIEMPO PASA VOLANDO. Yo también veía el examen muy lejos, en esta época mi cabeza pensaba locamente en trabajar en verano en poder puntuar esos 3 meses que me darían la oportunidad de adelantar puestos en bolsa; pero nada más lejos de la realidad, poco a poco dejé de lado el trabajo “temporal” ya que la realización de la residencia me iba a dar una recompensa mucho mayor.

Llegados a este punto en el que estamos a mitad del mes de Mayo, os aconsejo que dediquéis unas 3 horas al día a leeros el tema que se va a dar la próxima semana y señaléis aquello más importante con el fin de sintetizar la información más relevante. A mí me permitió el poder refrescar conceptos, recordar información que había olvidado y acostumbrarme poco a poco a un hábito de estudio, muy necesario para conseguir plaza.

También me ayudó muchísimo el subrayar aquellos conceptos o temas que ya habían sido preguntados en EIRs anteriores, pudiendo localizar a simple vista temas muy preguntados.

Puede seros muy útil el realizaros un planning de estudio y que os lo coloquéis colgado en la pared, en un sitio visible que os recuerde diariamente y os obligue de alguna forma a sentaros y leeros el temario.

Sé que la mayoría de vosotras estáis acabando la carrera y que andáis algo agobiadas, por ello, la planificación del estudio diario vendrá limitado por las situaciones personales, laborales y familiares de cada uno de vosotros. Sin embargo recordad que ya tenéis que dedicar un mínimo de tres horas al día a leer el temario.
A mí me sirvió muchísimo el tener un horario a la vista, ya que cada vez que me levantaba por las mañanas veía que de 10 a 11.30 tenía que estudiar con un descanso de 30 minutos y de 12 a 13.30 volvía al estudio.

Los días que trabajaba mi jornada laboral era de 12 horas y si me lo permitían adelantaba algo de estudio sino, en los días posteriores recuperaba las horas perdidas.

Espero haberos servido de ayuda y guiaros en este largo camino.

Lidia Pla
Diplomada en Enfermería por la Escuela Universitaria La Fe (Universidad de Valencia). Especialista en Obstétricia y Ginecología, Matrona; Residencia realizada en el Hospital General Universitario de Valencia. Formación complementaria en parto mínimamente intervenido, lactancia materna, rol enfermero ante los cuidados en el parto eutócito y cuidados enfermeros en el neonato sano y con patología. Experiencia profesional de Matrona en el paritorio del Hospital General Universitario de Valencia

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